Embajada Británica y ACNUR llevan prevención de conflicto a la frontera con Colombia (07/09/2009)
La Embajada Británica y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas por los Refugiados, ACNUR, firmaron un convenio para ejecutar actividades que mitiguen el impacto humanitario del conflicto colombiano en la frontera venezolana.
El acuerdo beneficia a los habitantes de las comunidades fronterizas de Zulia, Apure, y Táchira, donde el ACNUR ha identificado una creciente presencia de colombianos y colombianas, que han llegado a Venezuela buscando protección internacional.
El convenio contempla actividades para promover la cultura de paz, los derechos humanos y los derechos de los refugiados, entre militares, guardias nacionales y autoridades civiles; así como campañas de sensibilización sobre estos temas, para maestros y niños de las escuelas de las comunidades fronterizas receptoras de refugiados. También consta de un componente universitario, enmarcado en la Ley de Servicio Comunitario.
Con este proyecto, la Embajada Británica en Venezuela y el ACNUR buscan lograr un ambiente social en el que los niveles de tensión y estigmatización hacia la población refugiada sean reducidos significativamente, a fin de prevenir un ambiente hostil que pueda desembocar en xenofobia y violencia. Esto pasa por el fortalecimiento de las redes de protección, con el concurso de los gobiernos regionales y las Defensorías del Pueblo, entre otras instituciones locales.
Cerca de 200 mil personas de origen colombiano han llegado a Venezuela en la última década huyendo del conflicto armado en su país. La mayoría de estas familias vive en comunidades de los estados fronterizos. A través de sus oficinas en Maracaibo, San Cristóbal y Guasdualito, el ACNUR trabaja para garantizarles sus derechos y la integración en Venezuela, como la solución más adecuada a su desplazamiento forzado.
Esta alianza del ACNUR y la Embajada Británica ya ha rendido frutos en otras comunidades fronterizas, donde desde 2005 la Embajada Británica viene apoyando la promoción de una cultura de paz a través del trabajo con los consejos comunales y la coordinación de tareas con entes gubernamentales vinculados con la atención a refugiados.
Como resultado de esta alianza de cuatro años se logró un mayor reconocimiento a los derechos de las personas refugiadas por parte de la sociedad civil local y las autoridades. En virtud de ello la Embajada Británica decidió apoyar al ACNUR nuevamente en el 2009, con el aporte de dos tercios del costo total del proyecto que iniciará en septiembre de este año y finalizará en marzo próximo.
Para mayor información sobre el ACNUR, visite su página web: www.acnur.org
Embajadora Catherine Royle y el representante del ACNUR John Fredrikson firmando el acuerdo de cooperación